Efectos de los videojuegos en la salud

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A partir de la década de los ochenta, los videojuegos comenzaron a extenderse de forma imparable generando alrededor un mercado con un gran peso económico. A través de estos sistemas los jugadores de videojuegos son capaces de vivir experiencias y disfrutar de actividades que en realidad no practicarían. Los efectos de los videojuegos han sido muy discutidos y generalmente se los ha catalogado como nocivos. Sin embargo, estudios recientes han demostrado que los juegos de video pueden ser perjudiciales únicamente dependiendo del contenido y del tiempo que se les dedique.

El empleo abusivo de los juegos de video están ampliamente descritos en la literatura. El uso incontrolado de los videojuegos puede derivar en un desorden grave en la vida, el jugador obsesivo pierde el control sobre el juego porque el propio juego marca hasta donde puede llegar.

Al principio el uso de videojuegos se realiza de forma esporádica, luego la frecuencia aumenta para terminar haciéndose prácticamente diaria. Si la adicción con el juego aumenta, el jugador de juegos de video podría convertirse en un verdadero ludópata. En casos verdaderamente graves de adicción a los videojuegos el uso excesivo de estos juegos lleva al usuario a una huída del mundo real encerrándolo en un mundo virtual. La atención puesta en el juego desarrolla un agotamiento y un cansancio del sistema nervioso con aparición de síntomas de depresión o ansiedad.

Junto a todos los síntomas anteriores, el uso excesivo de los juegos de video ha sido relacionado desde siempre con un mayor riesgo de desarrollar un sedentarismo nocivo para la salud. Este sedentarismo junto con el consumo de alimentos perjudiciales desencadenan la aparición de sobrepeso y obesidad y no hay que dejar de lado los problemas derivados de la presión consumista que pueden ejercer los videojuegos sobre los usuarios.

Dentro de los efectos positivos de los videojuegos encontramos el intercambio de juegos que favorece el contacto social y la participación en actividades comunes. Además, está la consecución de un determinado objetivo para lograr un premio o concluir el juego estimulando la adquisición de una mayor capacidad para la constancia en el esfuerzo. Cada una de las ocasiones en las que se pierde jugando en un videojuego aumenta la tolerancia frente al fracaso y la conciencia de la importancia de poner empeño en volver a intentarlo cuando no se consigue algún objetivo.

Los videojuegos son beneficiosos para aumentar la velocidad en la toma de decisiones, favorecen la coordinación visual y manual potenciando la adquisición de habilidades manuales, estimulan la memoria y la capacidad para retener conceptos numéricos e identificación de colores facilitando el contacto del jugador con el entorno informático.


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